Respeto a tu Cuba hermosa,
sincera, mujer como pocas,
mujer para enamorarse
y existir en ella.
Vos darías todo por tu Cuba libre,
darías mi vida también,
o me apartarías para que no sufra.
¿Sabés que haría yo entonces?
Iría con vos, junto a tu lucha.
Y si te hieren primero,
se mancharían mis manos
blancas de mujer,
no mujer Cuba,
se teñirían de sangre
con tu rojo furia.
Sangre roja de revolución
roja de ideas.
Y quedarían rastros en mis manos
que no borraría nunca más.
Para mirarlos y ser vos,
para pensar y ser vos,
para guardar tus gestos.
Yo iría con vos a la lucha,
tu lucha que envuelve

dulce amor mío.
Mi problema
es esta lucha de amor ahora
ya que estas lejos de mí
por otros lados del mundo.
Mi problema es vencer esta ausencia
tan triste y desgarrante
como la propia guerra,
esa guerra de astucia y tirania
que esconden tu partido y sus fronteras.
Mi lucha es cotidiana pero importa.
Se trata de explicarte que te quiero.
Esta lucha se trata
de vos y de mí.
Yo amo a tu Cuba libre,
esa misma que es tan tuya, claro.
Y por ser tuya, claro,
vos
amame a mí.
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